🎙️ #082 Ser críticos no es estar en contra: Una mirada humana a la IA | Carlos Magro 🇪🇸
IA y educación: ¿Estamos construyendo escuelas o fábricas de eficiencia?
“Ser críticos no es estar en contra de la tecnología, es desnaturalizarla para entender qué intereses hay detrás y qué tipo de sujetos estamos construyendo.”
Carlos Magro & Tiscar Lara
Hace unos meses, mientras leía “IA y Educación: una relación con costuras”, sentí que por fin alguien ponía palabras a una incomodidad que muchos compartimos, pero pocos se atreven a articular en voz alta. Por eso, conversar con Carlos Magro 🇪🇸 en este nuevo episodio de Después de Clase no fue solo una entrevista; fue, para mí, una necesidad pedagógica y un verdadero honor personal.
Si buscas una pausa entre tanto ruido tecnológico para pensar qué estamos haciendo realmente en las aulas, te invito a darle play ahora mismo. Es, probablemente, la charla más necesaria de esta temporada:
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Desvelar las costuras: Por qué admirar la mirada de Carlos Magro
Si algo define la labor de Carlos —y la razón por la que sus textos son referencia obligada— es su capacidad para complejizar el debate. En un ecosistema educativo que parece haber caído rendido ante el “solucionismo tecnológico”, Carlos nos invita a recuperar la calma y, sobre todo, a mirar las “costuras”.
Como bien dice en su libro (una cita de Claudio Magris que tengo subrayada en mis apuntes): “Tras las cosas tal como son hay también una promesa, la exigencia de cómo debieran ser”. La IA hoy “es” una herramienta de productividad, pero ¿cómo “debiera ser” en la escuela?
Ni tan inteligente, ni tan artificial
Uno de los grandes malentendidos actuales es nuestra tendencia a antropomorfizar a las máquinas. Carlos es tajante en nuestra charla: la IA no tiene una cognición consciente; no “piensa”, calcula probabilidades. Cuando interactuamos con un chatbot, no hay un sujeto al otro lado que se haga cargo de sus palabras; hay un sofisticado cálculo probabilístico que imita el sentido, pero que no siente nada.
Pero hay algo más profundo: la IA no flota en una “nube” etérea. Carlos nos recuerda que detrás de cada respuesta de ChatGPT, Gemini o Claude, hay infraestructuras materiales, un consumo masivo de agua para refrigeración y, sobre todo, trabajo humano a menudo precarizado, en el Sur Global, para etiquetar y curar contenidos. Educar hoy también es desvelar este extractivismo material y digital; es enseñar a los estudiantes que lo que parece “magia” es, en realidad, una cadena de montaje global.
La trampa de la eficiencia y la pérdida de la fricción
La promesa dominante es la eficiencia: “liberar al docente de las tareas burocráticas para que se dedique a lo importante”. Sin embargo, en la entrevista planteamos una duda razonable: ¿Qué es lo importante?
A menudo, lo que las empresas llaman “tareas burocráticas” (como planificar o evaluar) son en realidad el corazón de la labor docente; son procesos de reflexión donde el maestro se hace cargo del aprendizaje. Si delegamos la planificación al algoritmo, ¿no estaremos perdiendo nuestra propia autonomía y capacidad de juicio pedagógico?
Aprender requiere fricción, requiere superar la duda. Las tecnologías actuales buscan ser seamless (sin costuras), suaves, sin interrupciones; pero la educación es, precisamente, enseñar a mirar con detenimiento lo que no se ve a simple vista. Si usamos la IA para eliminar toda dificultad, vaciamos el aprendizaje de su esencia. No vamos a la escuela para “entregar productos” (ensayos, tareas, exámenes), sino para vivir el proceso de pensar.
Alfabetización crítica: El rol del educador hoy
No se trata de prohibir. Carlos es claro: “Ser críticos no es estar en contra”. La escuela no necesita menos tecnología, necesita tomarse la tecnología más en serio.
Necesitamos transitar de una formación puramente funcional (aprender a usar herramientas o hacer prompts) hacia una alfabetización crítica. Una que permita a estudiantes y docentes comprender:
Los intereses detrás del diseño: ¿Quién gana con esta automatización?
Los sesgos epistémicos: ¿A qué visión del mundo (a menudo anglosajona y sesgada) responde el algoritmo?
Nuestra propia agencia: La capacidad de decidir cuándo usar la tecnología y, sobre todo, cuándo no usarla.
Como discutimos en el episodio, la escuela debe ser ese espacio de resistencia donde se desnaturalicen los discursos de las grandes tecnológicas. La educación debe ser el lugar donde las “costuras” se hagan visibles.
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Como parte de mi labor en EdTech Latam, mi propósito es acompañar a instituciones y líderes a navegar esta transformación digital sin perder el norte pedagógico. Si crees que puedo ayudar a tu equipo a diseñar estrategias con sentido humano y criterio ético, estaré encantado de que conversemos.
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Nos vemos... después de clase.


